martes, 20 de enero de 2015

RESPONSABILIDAD

"EL EDUCADOR MEDIOCRE HABLA" "EL BUEN EDUCADOR  EXPLICA" "EL EDUCADOR  SUPERIOR DEMUESTRA" " EL GRAN EDUCADOR  INSPIRA".
William Arthur Ward.

2015 es el año rosado del siglo 21. Su edad cronológica es lo que nos mueve a continuar en el proceso humano de la enseñanza- aprendizaje, y claro está, es en esta edad en la que se hace necesario demostrar el arraigo y la entrega por la profesión que se ha escogido y que se practica.

La enseñanza requiere de la organización del conocimiento, para lo cual el educador debe saber el "QUE" el "PARA QUÉ" y el "COMO" alcanzar sus propósitos "de acuerdo al plan" de tal manera que este saber llegue a un determinado número de estudiantes.

En este orden de ideas, realizar y realizarse en el ámbito educativo requiere del cumplimiento a cabalidad de unos propósitos como:

- El desarrollo de la autonomía en los estudiantes.
- La formación de personas capaces de tener sentido crítico en su actuar.
- El fortalecimiento del desarrollo de la conciencia moral autónoma.
- La capacitación en favor de la construcción de un proyecto de realización personal.
- La apropiación y la construcción de valores como el respeto mutuo, la cooperación, la reciprocidad la igualdad, la libertad, la democracia, la responsabilidad y los cuidados de uno mismo y de la naturaleza.
- La lucha contra la doble moral.
- El reconocimiento de la integridad del ser humano, la unicidad, la diferencia, la pluralidad y la singularidad.

Corresponde entonces al educador:

- Adecuar la información para un gran aprendizaje.
- Ser guía en el proceso.
- Ser un modelo a seguir.
- Educar pensando en el hombre.
- Dar más importancia al ser que al tener.
- Interiorizar los valores de la educación, en la búsqueda del reconocimiento de la propia vocación.

Siendo así, podremos pugnar por una Colombia libre de desperdicios humanos y alcanzaremos el desarrollo apropiado a nuestra edad.


viernes, 26 de diciembre de 2014

RESPONSABILIDAD

Es, de hecho, época de destape, de libre expresión, de libertad de género y conciencia.


El Ministerio de educación, en su versión "Colombia aprende" de la cual nos empapamos y quemamos pestaña los docentes de Colombia, tiene a bien traer a colación a las aulas de forma pormenorizada.




Un ojo crítico, ve a lo lejos la intensión humana de doblegar voluntades, de sopesar desde el interior de cada ser y manipular de ser posible su capacidad de amar.




Roguemos entonces, porque decisiones como tal, no lleven a la explosión demográfica y al libertinaje, del cual en los años niños del siglo ya tenemos cicatrices.






¿RESPONSABILIDAD?

¡Qué mas da! en una sociedad atiborrada de defectos y de vicios. Un año más del que no sé si tiene pies o cabeza. Con una justicia que tiene en cuenta la forma de la letra pequeña pero no mira las facciones de quienes cumplen o incumplen normas y leyes.
¿Se ve siquiera un asomo de ternura ante las luces y los voladores? (La única ternura viene envuelta en las vendas de los niños quemados)

Qué se celebra y cómo se celebra realmente en esta época de novedades y buenas nuevas ¿La navidad? ¿la llegada de los reyes magos?

La natividad tendría que estás precedida por valores como la sinceridad y el respeto por la individualidad, alcanzados por la humanidad a punto de historia.

Comprender los alcances de la celebración navideña implica sencillez y experiencia, disponibilidad e inocencia.

Sencillez para comprender que se está inmerso en el milagro de la vida y se hace indispensable nuestra presencia ante este acontecimiento ya que somos los directamente responsables, los gestores y administradores de esta, en nombre del creador, Dios.

Experiencia, puesta al servicio del prójimo, de aquellos con quienes compartimos dichas y desengaños. A la vez, conciencia, alcanzada en un mundo activo que enseña y proporciona a los hombres la oportunidad de elegir el mejor de los caminos. De prójimo a prójimo, cumpliendo con el rol correspondiente.

Disponibilidad, ya que tenemos presencia viva en un solo lugar y en un mismo tiempo. Preparación dando lugar en nuestro habitual que hacer, al recogimiento en favor del desarrollo fraterno, a la admiración por todo aquello que representa el existir.

Inocencia, para ser motivo de felicidad y merecimiento ¿Quién desecha el ser admirado? El milagro de la vida, merece ser tenido en cuenta. En la inocencia habita la paz, principio de convivencia, de armonía y también claro está de tranquilidad personal.

Dotados como estamos, de un alma inmortal, disfrutemos de los frutos y alcances que en nuestra calidad humana poseemos, enarbolando la bandera de la vida, enalteciendo la benevolencia divina ya que estamos llamados a alcanzar la eternidad.

Los niños celebrando su niñez, los adultos (vale decirlo) reconociendo su adultez y los ancianos disfrutando su vejez. Todos a una en un mismo sentimiento, La navidad.

domingo, 13 de julio de 2014

Plan de área para el tercer periódo académico.

RESPONSABILIDAD
INSTITUCIÓN EDUCATIVA JORGE ELIÉCER GAITÁN AYALA
ASERTIVIDAD PERSONAL
PERIODO __3  _
ASIGNATURA: Ética y Religión para la vida      GRADO: Sexto.

Mi diario de clase.

Análisis de la realidad personal actual.
Situaciones por las que debo agradecer todos los días.
El “dar” es un valor que viene del alma. Partiendo desde allí ¿qué das?
Elabora una lista de posibles situaciones por las cuales celebras.
Relacionar “Empatía” y “Asertividad”.
¿Cuáles son las actitudes que según tú, generan agrado en las relaciones?


¿QUIERE POR FAVOR EXPRESAR CON CLARIDAD SU OPINIÓN SOBRE MI EN SU CLASE?

Nota: Desarrollar la actividad en el cuaderno del área y presentarla el día


domingo, 8 de junio de 2014

Los niños de Ana.

LOS NIÑOS DE ANA.
¿Por qué Dios vota por el amor?
Es sencillo. Quién gobierna después de esta elección es la inocencia.
¿Qué mejor camino hacia el futuro? La inocencia habita en la paz.


Villavieja es un pueblo colonial. Tan viejo, que sus paredes encierran ricos tesoros empacados en vasijas de barro, cuando no saltan de baúles enterrados, muñecos que poseen las almas de quienes se venden al diablo.
La paz se viste de blanco y el espacio que comparten las aves con el transbordador espacial, en más de una oportunidad quedó teñido de rojo. Basta con recordar el color de la tiza con la que su profesora escribía en el tablero de la escuela (¡parecía tan lleno aquel tablero!)y el color del vestido de su padre, impecable, dirigiéndose a su oficina en el consejo.
- Donde imperan la ley y el orden están la salud y la educación. No lo olvides, Decía Magdalena, su madre. Pasaron por su mente imágenes de la noche anterior, del patio de la casa y de los besos cálidos que aquel hombre le diera rogando que por favor no partiera.
Poco pudo conciliar el sueño y en su pensamiento, una a una fueron quedando anudadas, arrugadas, las páginas que por unos momentos fueron el libro abierto de su vida.


Ana Había llenado ya sus maletas. También ella amaba a su padre, pero de esta manera podría vivir mejor su realidad.

Amanecía; al llamado de su madre para abordar el tren que la llevaría a la capital a continuar con sus estudios, se escuchó diciendo que no iría. Y así fue, se quedó en aquel pueblo de corrales de bahareque, burros y canoas, ilusionada en el recuerdo y el dulce sabor de unos besos ardientes y nocturnos.

Con el paso de los años, sin embargo Leo aprende del arte de las letras acuñando símbolos con el lenguaje morse, en aras de unir el mundo con un cable de teléfono, mientras Ana, en su colegio ata sonrisas y valores mientras canta el himno nacional, primero como alumna, y luego como maestra.

Las únicas hojas de papal que no llevaba contenían la ilusión de un amor que le perseguiría para herirla. Porque sin importar el tiempo y la distancia, ese sentimiento que a muchos avergüenza y a otros subyuga y quema en el deseo, alimenta el devenir y proviene de un alma inmortal que tampoco nos abandona.

El amor que a unos une a otros distancia y mientras Leo se enreda entra los brazos de Arsecio Ana inicia una carrera hacia las letras y la pedagogía, alejándose de Guillermo.  No valen serenatas y las cartas de amor, de promesas y poesía, se desvían hacia las manos de la rectora por orden de Magdalena.

Los dos jóvenes pretendientes de Leo y de Ana,  mientras tanto, amigos de la nación y soldados de la patria, por rutas diferentes pugnan con sus trabajos por el triunfo de la paz; la paz que quedó una tarde teñidas de sangre sus calles y llenas de odio las almas de los hombres, volcándose hacia los niños y las familias para dejar una huella de llanto y de dolor, huella que quedaba escrita  en la historia, como ejemplo, que llama al silencio y cual nube gris entorpece el futuro y apaga la felicidad que se siente por ser libres.

En la plaza, se arenga y se llama a la unidad con fuerza y  con rabia para levantar cual ave fénix las alas de la razón en un amanecer azul en el que gobierne el amor ¡Ya se sabe lo que buscan! atención, respeto, responsabilidad, unidad, propiedad, educación, felicidad, ocuparse en sus momentos de éxtasis, proporcionados por su calidad de hijos, de esposos y padres, de hombres y mujeres, para disfrutarlos y sobrevivir por ellos, vivir.

Les preocupa su empleo, prestar su servicio a la sociedad… el tiempo y su calidad humana. En el afán por alcanzarse, en su rudeza, atacan su presente; mueren antes de abrirse a la vida; crisálidas violentadas y tristes, capullos cristalizados y rotos, vacíos de néctar, vestigios de una raza campesina y de alfareros, sino de leguleyos y letrados que no paran de buscar su estrella.

…Huyen, mientras buscan, unos aquí y otros allá. Los primeros escriben en su piel, tatuando con sangre sus páginas en la historia y los otros esperan encontrar en esas páginas, por lo menos a la paz.
Mientras Leo hace camino, Ana busca, entre los niños y las niñas, hombres valientes que quieran caminar; y les enseña paso a paso, sin errores, entre mística y sencilla, la austeridad, el método para alcanzar la felicidad. Leo el hada mágica, blanca y hermosa; sensual, enamorada, presente, mensajero que comunica y simboliza la abundancia. Ana, el ángel que pisa y trasciende con autoridad, en alto su frente y fresco el pensamiento, vigía y guía de la gente, con el poder de devolver al mal hacia el infierno y de atraer hacia Dios las almas.

Contradictorio, como la dura piedra que afila y la suave brisa que corroe el metal. Pedacitos de cielo, lejanos en el tiempo, semillas esparcidas en diferentes caminos, criaturas que cultivan entre lágrimas y risas, la vida.

Una sola realidad edificada con un molde colonial; entre anárquica y demócrata, esquilada por sus depredadores naturales, la avaricia y el deseo de poder. Pero eso no importa cuando brilla la esperanza y cada día del calendario cuenta al paso del sol en el cumplimiento del deber.

Con el tiempo, maduros de besos, Leo y Arsecio trajeron al mundo dos hijos para agradar a Dios en su santo matrimonio. Y a una tercera, Leonor, la recibió en su seno, no parida de su vientre más si un regalo del amor. Diríase que mejor que Luis, el hijo menor de Leo, moreno, contrario a la tez blanca de su madre, Beatriz, también mágica y bella, reflejaba un parecido mejor. Un cielo azul y una sonrisa colgada con gracia en una nube, un grupo de niños como ella, un triciclo y un televisor, hacen feliz la infancia de la Gata, como la llaman, quizá por su piel llena de pecas y de manchas o por el color azul del que se devolvían las miradas.

Trece años, uno menos y uno más, perdida en el ambiente gris en el que ahoga la violencia, desatendida y sola, al igual que aquella oruga, que no pudo construir sus alas, penetrada por el pico inquieto de un colibrí sin conciencia, la niña también marchita quedó.

No hay triciclos allá afuera. La idea de una celda fría y el olor a pescado de mercado ocupan su cielo.
La historia continúa, ya sabemos que en el mundo se nace y se vive en el dolor y que el trabajo viene a llenar nuestro vacío de Dios.

En el colegio de la capital, Ana canta y sus estudiantes recitan las lecciones cual poema en el que se gloria a la tierra con sus ríos y montañas. Enseñando historia y matemáticas forja en los frescos corazones camándulas de valores y oraciones construyendo un país desde las aulas; otro pedazo de cielo; el que faltaba.

Se vienen forjando en el tiempo, en cada corazón, un aula,una nación, un templo  para los sueños y las esperanzas, un banco de suspiros y el éxito a carcajadas. Rodeados de anhelos y palabras sabias. Una modalidad de cielo cercana a Dios, de caras sucias o de mejillas limpias y sonrojadas, los otros o estos, soñadores y serenos, siempre ellos... así son los niños de Ana.

 
fin




GUILLERMO TOBÓN BORRERO
Esp. Ética y pedagogía.
























lunes, 26 de mayo de 2014

Elementos de la comunicación.

RESPONSABILIDAD


"El lenguaje ha sido la llave con la que el hombre abre puerta tras puerta hacia el conocimiento y la solución de las expectativas y retos encontrados desde los principios de la existencia"

http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-122046.html

La obra. Berlín, la nueva obra de mi autoría, trae a colación la práctica desde la experiencia de un hombre que interiorizó al sistema y viv...